El Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) rechazó categóricamente las denuncias del senador liberal Éver Villalba sobre supuestas fallas técnicas en las máquinas de votación.
Durante una conferencia de prensa, las autoridades del TSJE aclararon que los documentos presentados por el legislador corresponden a certificados del sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) y no a actas oficiales de escrutinio.
“Es una falacia; en realidad, lo que exhibió son resultados del TREP. El senador atribuye la situación a un error o falla de la máquina de votación, alegando que se puede imprimir algo diferente a lo que votó”, explicó el director de Procesos Electorales, Carlos María Ljubetic.
Señaló que la institución cumple con un mandato establecido por ley y recordó que el propio Parlamento exigió el uso obligatorio del sistema de votación con impresión de voto.
“Esta denuncia se basa en una falsedad, expuesta al solo efecto de desacreditar un mecanismo electoral, que el propio Parlamento impuso a la Justicia Electoral con carácter obligatorio”, añadió.
Según el TSJE, el inconveniente se originó por una falta de capacitación de los miembros de mesa designados por los movimientos internos, quienes ingresaron directamente al modo escrutinio sin haber leído previamente el chip de los boletines.
Explicó que, al omitir la lectura de los boletines de votos, la máquina arrojó lógicamente un resultado con conteo en cero, lo que demuestra que los equipos no almacenan información de manera interna y dependen exclusivamente del registro físico.
“El certificado del TREP con resultado cero exhibido por el senador corresponde a elecciones internas partidarias del pasado 7 de junio y no es consecuencia de una falla de la máquina, es porque los miembros de mesa se equivocaron porque pasaron directamente a modo escrutinio sin haber pasado los chips de los boletines de votos”, indicó.
El error operativo fue detectado oportunamente por las propias mesas de votación, las cuales reiniciaron el procedimiento y procesaron correctamente todos los boletines correspondientes tras percatarse de la omisión inicial.
“Como consecuencia la máquina le dio resultado cero, porque no se había contabilizado ningún voto, esto es el ejemplo claro de que las máquinas no guardan ningún voto, el voto esta en el boletín y si no le hacemos lectura, el resultado del acta será cero”, concluyó Ljubetic.
