El reciente brote de botulismo alimentario detectado en el país ha encendido las alarmas de la salud pública.
En una entrevista brindada en el programa “El Péndulo”, emitido por Unicanal, la Dra. Andrea Ojeda, titular de la Dirección General de Vigilancia de la Salud, dependiente del Ministerio de Salud, fue tajante al desmitificar ciertas creencias y llevar tranquilidad respecto a los mecanismos de propagación.

De acuerdo a lo informado, el botulismo es una enfermedad rara, pero con una alta tasa de letalidad si no se trata a tiempo. "El botulismo no es transmisible. Es una enfermedad poco frecuente, pero grave", enfatizó Ojeda, explicando que no existe el contagio de persona a persona. Se trata, en realidad, de una intoxicación alimenticia grave, aseveró.
La especialista señaló que la aparición de este cuadro es el resultado de alimentos mal conservados, apuntando de manera directa a los productos caseros, conservas mal esterilizadas, embutidos o enlatados que no han cumplido con las normativas térmicas y de envasado necesarias para neutralizar la bacteria.
“Es causada por una toxina que se produce por una bacteria que, al ingresar a través de un alimento, que de repente no está en las condiciones requeridas, enferma a la persona y directamente afecta al sistema nervioso”, subrayó.
“Muchas veces se preparan salsas, picantes, y los recipientes no son adecuadamente lavados o esterilizados previamente”, añadió la médica.
Muerte de joven bajo sospecha de botulismo
La profesional se refirió a la muerte de un joven de 30 años, bajo sospecha de botulismo. En ese sentido, reiteró que “se trata de un caso sospechoso desde que comenzó la investigación”.
“Los médicos del IPS (donde se constató el deceso) van a poder cerrar el caso en unos días más. El paciente ingresó como un caso sospechoso, no estaba confirmado el diagnóstico de botulismo, pero estaba relacionado más o menos con el tiempo en el que aparecieron los otros casos”, aclaró.
La médica manifestó que se aguardan algunos resultados laboratoriales para hacer el cierre del caso y confirmar o no si la muerte fue a consecuencia de la enfermedad.

Con relación a los otros cuatro pacientes hospitalizados, confirmó que todos fueron diagnosticados con botulismo. “Los que tuvieron en común fue el lugar donde consumieron alimentos; algunos empezaron con los síntomas al día siguiente, otros el mismo día y algunos tardaron en iniciar los síntomas”, explicó.
Igualmente, la Dra. Ojeda enfatizó que el botulismo se manifiesta con síntomas neurológicos severos como visión borrosa, dificultad para tragar, debilidad muscular y parálisis.
Finalmente, hizo un llamado generalizado a la conciencia ciudadana sobre las prácticas culinarias. Esto abarca desde el lavado riguroso y la desinfección de frutas y verduras con agua segura, hasta mantener una estricta higiene de manos antes de cocinar y evitar la contaminación cruzada entre alimentos crudos y cocidos.
