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Una familia de Santa Rita se salvó “de milagro” tras el atraco a los bancos

La vivienda, ubicada detrás de uno de los bancos atacados en el mega asalto en Santa Rita, quedó destrozada debido a la onda expansiva del Gelamon utilizado por la banda criminal.

Así quedó una de las habitaciones de la vivienda de la familia Notario- Foto Corresponsal Carlos Sánchez

El mega asalto de Santa Rita no solo perjudicó a las entidades bancarias y denotó la permeabilidad de nuestra seguridad ante las bandas criminales, sino que, además, la familia de Juan Notario, integrada por su esposa y sus tres niños, quedaron con la vivienda destrozada debido a la explosión.

La familia Notario vivió momentos de terror. Foto: Corresponsal Carlos Sánchez
La familia Notario vivió momentos de terror. Foto: Corresponsal Carlos Sánchez

La casa ubicada detrás de Banco Familiar quedó completamente destruida por la onda expansiva de 30 kilos de Gelamon. "Solo quedé con la ropa puesta y llena de polvo", relató quebrado.

​Eran cerca de las 02:00 de este martes cuando los primeros estruendos de armas largas rompieron el silencio de la noche. Al escuchar los fogonazos del enfrentamiento entre los criminales y la patrullera policial, Julio Notario reaccionó con puro instinto de protección: levantó a sus tres hijos y, junto a su esposa, corrieron a refugiarse en el baño de la vivienda.

Los tres niños también fueron expuestos al peligro. Foto: Corresponsal Carlos Sánchez
Los tres niños también fueron expuestos al peligro. Foto: Corresponsal Carlos Sánchez

​Segundos después, el horror. Los asaltantes activaron de forma manual una carga de aproximadamente 30 kilos de Gelamon para reventar la estructura de Banco Familiar, lindante con la propiedad de la familia Notario.

​La onda expansiva fue brutal. El estallido redujo la vivienda de Julio a escombros, derribando paredes y techos en lo que describió como "un auténtico sitio de guerra". Milagrosamente, la estructura del baño resistió el impacto y protegió a los cinco integrantes de la familia de ser aplastados. Tras la odisea, el hombre fue rescatado ileso, pero quebrado emocionalmente: lo perdió todo en segundos y quedó parado en la vereda solo con la ropa que llevaba puesta, completamente cubierta de polvo, según informó el corresponsal de la zona, Carlos Sánchez.